Monday, December 05, 2005

Layla

La música es una de mis mas grandes pasiones, mas bien diría que es mi única pasión, y a veces me encuentro ante un panorama desolado al darme cuenta, de que son muchos mas los discos que me gustaría tener que los que tengo. Es el único tema en el que la palabra consumismo no me da asco... comprar un disco.

El primer disco que me compré con mi dinero, fué una recopilación de Eric Clapton que se llama "time pices". Mi padre había comprado el (en aquel tiempo) último CD de Clapton, "Mtv Unplugged" y un día, en la camioneta Wagoneer verde que taníamos, puso un casette copiado, de esos que antes se hacian con tanta frecuencia para poder escuchar la música en el coche porque no había reproductores de discos compactos para los autos. Mientras escuchabamos Layla, mi padre me dijo "antes esa canción no era así, que antes era bien rockera y esta es una nueva versión". A mis doce años, lo mas heavy que había escuchado era la guitarra electrica de "beat it" de Michael Jackson y creer que podría existir algo mas padre que eso me parecía imposible

Ese mismo día o al poco tiempo, no recuerdo bien, mi padre iba llegando a casa y sacó con devoción una caja de madera con sus iniciales grabadas en la tapa y que a mi, lejos de parecerme un objeto valioso, me parecia una cosa fea y del año del queso, la abrió y saco de entre muchas, una cinta. La puso en un estereo y despues de buscar durante un rato, la encontró y ahí estaba Layla. En ese momento sentí algo nuevo en mi, algo que no había experimentado nunca antes, era como una energía contenida en mi estomago y mi corazón y que tenía que salir, eran ganas de gritar y de estar callado, de llorar y de reir. Me quería saber de memoría la letra y tocar así. Hasta que llegó el principio del piano, cinta se estropeó y no se escucho mas. Intenté al igual que mi padre reparar la cinta a como diera lugar, pero nuestros esfuerzos fueron nulos, la parte del piano estaba borrada.

Después de un tiempo, mi padre me llevó al Samborns de plaza satélite y ahí, con mis ahorros, compré mi primer CD, y pasé semanas escuhcandolo, me lo aprendí de memoria de principio a fin, "I shot the sheriff", "After midnight", "Knockin´on heavens door", "Wonderful nonight", "Cocaine", "Lay down Sally" y grabé cientos de cintas que tenían a Layla por lo menos tres o cuatro veces.

Layla... gracias a ella descubrí el mundo en el que mas comodo estoy, en el que tengo mayor libertad, en el que me puedo desahogar, el único lugar que puedo llamar casa en donde quiera que esté, la música.

Layla fué mi primer amor... pero no el mas grande.

3 comments:

Juan Evers said...

Yo tambien senti igual la primera vez que oi Layla, solo que yo la escuche en la radio, en una estacion en la que no pasaban el nombre de las canciones, y lo peor es que la oi empezada, solo llegue a la parte del piano. Como pude la grabe y empece mi peregrinar por las tiendas hasta que alguien me supo decir que cancion era. Lo peor es que la unica forma de conseguir la cancion en esos años era comprar un lp importado doble de derek and dominos, que para acabarla de amolar, estaba carisimo... mierda.
Aun hoy dia, no tengo la cancion, je je.
Un abrazo y muchas felicidades, buen blog.

alveitor said...

gracias juanito, el punto de vista de un maestro de tu talla siempre es un gran aliciente

Anonymous said...

En mi 17 cumpleaños una chica de esas que anulan los sentidos a cualquiera me regaló "unplagged" y me pidió que cuando llegara a casa escuchara la canción n°7. A pesar de que fuera el día de mi cumpleaños yo tenía un día de perros y esa canción me produjo tanto alivio que apenas recuerdo nada más de aquel día.Tienes razón Alvaro, todos hemos amado a Layla alguna vez y nos pasamos el resto de nuestra vida cambiandole el rostro y el nombre.Espero verte pronto amigo.