Llevo tiempo ya sin escribir, pero han pasado muchas cosas por las cuales no he tenido tiempo, ya les contaré, pero primero termino con lo que empecé.
A la mañana siguiente, habiendo recuperado fuerzas, desayunamos en unos vasos desechables una "selecta" variedad de cereales con leche mientras sorteabamos los turnos para la ducha. Una vez hecho esto, nos dimos cuenta que era imposible intentar asearse en ese lugar, era preferible quedarse maloliente con esa mezcla de grasa y sudor que ocasiona el calor humedo a pillar algun hongo no descubierto aun nisiquiera por los mas doctos investigadores del reino funji. Lo que la noche anterior vimos como un baño, en realidad no llegaba ni a una letrina.
En vista del exito obtenido, guardamos nuestras cosas en el Jeep y nos dispusimos a largarnos de ahí, pero en ese proceso, Nando desapareció unos minutos de nuestra vista y regresó corriendo con una cara de alegría casi estúpida, nos dijo que la vista del lago era una belleza y que nos llevaramos la camara de fotos ya, era un imperativo.
Estabamos ahi viendo el lago de Catemaco y efectivamente, era una hermosura. Pedimos amablemente a un abuelo que iba paseando con sus nietos que nos sacara una foto y se negó, luego repetimos la operación con otro transeunte, que nos dió una extraña mirada y se marchó girando su cabeza de un lado a otro. En esos pueblos mexicanos, tan fuertemente influidos por cuestiones mágicas, de chamanes y brujos, creen que en las fotos, queda atrapada el alma y es por eso que nisiquiera se plantean sacar una y mucho menos salir en ellas. A unos pasos de ese lugar, a la orilla del lago, había una cafetería maravillosa, no tenía paredes y el tejado era de palma, tenía una cocina mas pequeña que la "recepción" del hotel donde pasamos la noche, que por cierto, ahora que me acuerdo y es un dato importante dentro de la narración. Al salir del hotel vimos al borrachin encargado del hotel y lo que todo el mundo esperaría, es verlo tirado a la sombra de un arbol con una chela curandose la cruda (para los españoles, esto es estar con una resaca impresionante), pero la escena no fué esa. Lo que vimos fue a aquel gentilhombre, que iba con unas mayas apretaditas a modo de pantalón, una camiseta de licra sin mangas con la que presumía sus prietos y delgados brazos mientras se bajaba de una bicicleta de montaña, incluso hoy me sigue resultando extraño que fuera el mismo personaje de la noche anterior, fué muy raro. Pero regreso a la cafetería, en donde realmente no pasó nada importante, compramos unos puros artesanales hechos a mano y nos hechamos un café endulzado con piloncillo (...bastante malo o por lo menos a mí no me gustó). De ahí, fuimos preguntando por todo Catemaco, como llegar a la playa mas cercana, porque si nuestros calculos no eran malos, estabamos muy cerca del golfo de México, la onda fué que de todos a los que preguntamos, solo uno nos pudo explicar.
Total que seguimos las instrucciones dadas por el morenito y nos internamos en la selva, seguimos por la carretera un buen rato, hasta que esta, al doblar una curva... pum, desapareció el asfalto y lo que seguía era un "camino" de tierra, lodo, plantas y hierva, que les puedo asegurar que nunca han visto algo así. Habíamos entrado en una reserva de la biósfera y ese camino, mas bien resultaba ser el único lugar por donde no crecían los grandes arboles selváticos.
En este peculiar camino, encontramos a un anciano que llevaba a cuestas un saco lleno de mandarinas y naranjas, amablemente le pedimos que nos diera una y no nos dió una, sino seis, dos para cada quien y lo único que pidió a cambio fué una sonrisa... me encanta la gente de pueblo.
Seguimos en nuestra busqueda atravesando aquellos territorios selváticos, me sentía, y puedo jurar que Diego y Nando también, como un biólogo en la busqueda de una extraña orquidea que sus pétalos dibujan un tablero de ajedrez y que en su polen tiene la cura para el cancer y es la fuente de la eterna juventud y pleno conocimiento. Estabamos curuzando territorios que de no ser por el Jeep, jamás hubieramos conocido, arboles centenarios con metros y metros de diametro, rios, charcos enormes llenos de barro, flores de todos los colores, tucanes, pericos, cientos de aves e insectos, mamiferos que no se dejaban ver, pero aguardaban con sigilo entre la espesa maleza a unestro paso y su presencia era tan imponente que se sentía. Diego, estaba por poner el disco de Yossu´n Dour, pero ya habíamos acordado, que hasta no estar en la playa, eso no se iba a escuchar, entonces cambió el plan y pusimos a el maestro Peter Gabriel para que amenizara nuestro ya ameno recorrido por la selva.
Llegamos a una llanura sin árboles que mediría unos 400 o 500 mts en donde vimos que desde el margen contrario al que estabamos nosotros, salía un Hummer militar lleno de individuos en la parte de atrás, vestidos de verde con metralletas al hombro, todos sentados muy propiamente a pesar de los meneos que les arreaba el coche. Detrás de ese, venía otro igual y al pasar junto a nosotros, contrario a nuestras espectativas, todos saludaron muy amablemente. Creíamos que nos iban a detener por algún control o algo, ya que no creimos normal encontrar a nadie por ahí y menos a unos militares tan bien pertrechados...
Depués de transitar durante espacio de una hora y media mas o menos, llegamos a una zona en donde otra vez nos encontramos con pavimento, pero había que cruzar una reja que no sé si por casualidad o porque así es simpre, pero estaba abierta de par en par. Tras una curva y un par de metros, nos encontramos, vimos una iglesia en un acantilado y tras ella, el mar que nos esperaba con los brazos abiertos desde hacía tiempo. Bajamos una cuesta que encontramos junto al templo a toda velocidad y al entrar en la arena con el Jeep mas sucio que nunca, sentimos por fin la brisa salada, estabamos frente al golfo de México y detras de nosotros un pueblo ancestral que nace donde termina el mar y se extende una espesa selva.
No se alejen, que dentro de poco viene lo bueno... (firmen)
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6 comments:
aquí estoy firmando!
que bueno leerte de nueva cuenta tuuu!
esperamos el siguiente volumen, sale?
no te tardes Alvarow!
n_n
besos!
chiquitin me entro una duda que pedo con la gasolina llevas dias de viaje y no platicas de el gas men jajajajaja ya esperare jaja ciao men besos jaja
ahhh la gas... la verdad es un tema importante, pero hasta este punto, las escalas en las gasolineras no eran tan importantes como lo fueron después. Ya verás Mariano, no te desesperes. Besos hermano.
Saludos terricolas...
Solo pasé a saludar, y a decirte que la verdad no lei nada de lo qeu escribiste, pero tengo una escusa, tengo que entregar mañana un trabajo de fin de semestre, asi que ando con tiempo escaso...
En fin que tengas buen día y luego regreso para leer...
PD: pediste qeu echara la firma pero aún no esxisten los cyber-meados (MAL CHISTE.. LO SE).
Pero ahi te va uno bueno... "habia un señor tan pero tan lento qeu cuando se desmashaba en vez de vovler en Si, volvia en La sostenido"
Hola soy Monkey, el hermano de Nando y Diego. Yo tengo el dato de que fueron tres mandarinas las que les dio el lugareño de la selva, no se que pienses tu.Pero bueno no queremos hacer un problema por tan simple dato.Pero me da gusto que escribas tan fascinante historia. Ojalá y te este yendo muy bien a ti y familia en España. Saludos
que chido blog pues hojala y lean esto yo soy una chava de ahi de ese lugar tan magico y chido como lo describen y que bueno que lo hayan visitado y se hayan llevado esa impresion yo adoro ese lugar tan verde y misterioso pero lamentablemente no puedo estar ahi por que estudio en monterrey y la verdad es que no tolero la cd. y su strees que mata en fin saludos y chido por todos ustedes y espero les queden ganas de visitarnos otra vez algun dia. bye.
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