Thursday, January 12, 2006

Mi hombro. Vol I

Pues aquí estoy, retomando este ejercicio de expresión literaria el cual no había actualizado desde hace tiempo dado que he tenido muy pocas ganas por una lesión que a continuación les narraré:

Estaba con unos amigos de Pamplona, estudiando para un examen de alemán que al día siguiente teníamos. Al cabo de un rato decidimos que era suficiente, nuestras cabezas estaban sumamente atrofiadas y no podía entrar nada mas en ellas por lo que decidimos ir a dar un paseo por algún parque. En dicho paseo, al principio, ibamos vociferando algunas frases y palabras en alemán, después empezamos a charlar. Todo parecía una caminata nocturna de lo mas normal y segura, hacía frio, pero no era nada fuera de lo común, dado que es invierno en Pamplona, y a mí en un arrebato de locura, ocurrioseme dar un tremendo salto ninja (sin patada, esa iba después, pero ahora veran lo que pasó) usando como apollo el respaldo de una banca, en el aire todo iba muy bien, sentía el frio del invierno en mi y la mirada desconcertada de Guillermo, Teresa y Nerea, de pronto "rrrrak" algo no fué bien, puesto que al caer en él gélido cesped, me resbalé y escuché como se rompía algo, seguido del sonido vino un dolor tan intenso, que no me dejaba siquiera respirar, automáticamente detecté una anomalía en el hombro, lo sentía fuera de su lugar, pero había algo mas, algo que me dió miedo.

Mis amigos, preocupados me ayudaron en lo que estaba en sus manos y yo, muy digno, procuré quejarme lo menos posible aunque por dentro estaba llorando de dolor y de rabia. Pasamos a casa de Guillermo y su padre, que es médico me dijo que no me apurara, que el creía que se había dislocado el hombro, pero que fuera a urgencias, porque ahí me vería alguien mas diestro en el tema.

Giullermo me acompañó hasta la puerta de mi casa y se aseguró de que quedara en manos de mis padres, Teresa y Nerea se despidieron antes porque tenían cosas que hacer, pero quedaron muy preocupadas. Para estas alturas el dolor ya era una cosa insoportable lo cual me asustó aun mas puesto que yo generalmente lo aguanto bien, pero esto era ya algo fuera de lo normal. Mis padres se levantaron como rayo y dejaron lo que estaban haciendo a medias, mi abuela Uchi (que habia estado en casa un par de semanas) quedó con una cara de tristeza que me dolió mas que el hombro. Mi abuelo Angel estaba, como siempre con esa mirada imperturbable de lobo a la espera de que su presa se equivoque en algo para entrar en acción, pero esta vez esa mirada vaciló unos segundos, mientras me preguntaba si me dolía mucho.

De ahí fuimos a la clinica universitaria y justo al llegar, la puerta de urgencias se cerro en mis espaldas, dando un golpe seco en el hombro recién lesionado, mis piernas perdieron casi toda su fuerza haciendo que eatubiera a punto de llegar al suelo otra vez, pero mi padre me detuvo y me ayudó a apoyarme en el mostrador. En muy poco tiempo me encontraba de camino a "el cuarto de rayos x" ese lugar siempre me ha encantado, no tantoo por ver esos aparatos, es mas bien por acordarme de una estúpida creencia que tenía de niño, pero me sigue haciendo mucha gracia. Creía que los rayos x eran algo ultra sofisticado, que te reparaba cualquier daño en el instante, ah y tambien, de paso te hacian un poquito mas fuerte, y por eso el tipo que saca la radiografía se ponia atras de un cristal que yo pensaba que estaba blindado, porque de lo contrario sería invencible... Pero no me hice ni mas fuerte ni se me arregló el problema ahí. Lo único que pasó, fué que se dieron cuenta de que me tenían que operar, pero hacia falta la valoración de un experto y en todo caso la cirugia sería al dia siguiente.

Abrio la puerta una señorita con una geringulla en la mano y evidentemente, sabía como usarla y la usó. Me pusieron en una inyección Valium, Voltaren y otra cosa, todo esto para que pudiera dormir tranquilo, me pusieron un cabestrillo y me mandaron a dormir con una cita al dia siguiente para ver a un ortopedista, como así fué.

3 comments:

Anonymous said...

Albarín.... que bueno que sigues recuperándote, y se me hizo muy interesante tu idea de esta página, tienes dones de escritor así que aprovéchalos jajaja. un saludo.
Tania

·MaRySouL· said...

Vaaaya!... espero que ya estés un poco mejorcito, y que al menos ya el dolor no se sienta.. estaré esperando el volúmen 2... ¿ves lo que te pasa por andar con aires de Karate Kid?

En fín... un abrazo! (no muy apretado, no te vaya a lastimar!)
y un beso... nos tamos leyendo

Anonymous said...

La verdad que el trastazo que te pegastes tuvo mala suerte, yo por desgracia también conozco ese caso por Jaime, mi novio, y sé de primera mano que el dolor es increíble, pero luego a la larga y con ejercicios poco a poco todo vuelve a ser normal.

Así que ánimo forozo de coldplay, a recuperarse.